LA ESTIMULACION PARA EL BEBE
ANTES DE SU NACIMIENTO
por Guadalupe Trueba, LCCE, FACCE, CD (DONA), Midwife
Lo más importante para el bienestar de un bebé es que se sienta
rodeado del amor que le proporcionan sus padres. El niño necesita que
le hablen, lo acaricien, le sonrían y sobretodo que lo quieran. Si el
hijo se siente amado, muy pronto aprende las lecciones valiosas que le van a
llenar de confianza y de seguridad, que son el mejor regalo que se le pueda
dar. Es muy importante comenzar a estimular al bebé desde el embarazo.
Si los niños son estimulados adecuadamente desde antes de su nacimiento
logran el mejor desarrollo orgánico y funcional de su sistema nervioso
y de sus órganos de contacto.
¿Qué es la estimulación temprana?
Es toda actividad que oportuna y acertadamente enriquece al niño en su
desarrollo físico y mental; busca una comunicación afectuosa y
constante entre el niño y sus padres desde el embarazo, su nacimiento
y a lo largo de su crecimiento y desarrollo.
¿De qué manera se puede estimular al bebé dentro del vientre
materno?
Desde las primeras semanas del embarazo, comienza a formarse el sistema nervioso
del bebé así como su cerebro y las neuronas. Las células
nerviosas necesitan conectarse entre sí para que se puedan realizar las
funciones de los diferentes órganos y sistemas. Estas sinapsis o conexiones,
requieren de la estimulación. Los movimientos de mamá al caminar,
las voces y demás ruidos que el bebé escucha desde el útero,
las sensaciones que percibe cuando su mamá se acaricia el abdomen y muchas
otras sensaciones lo bombardean continuamente estimulándolo y con esto,
se va madurando su sistema nervioso. El bebé, desde que está en
el vientre de su madre, tiene la capacidad de sentir, ver, oír y hasta
tiene preferencias del sentido del gusto. Todo lo que los padres hacen durante
el embarazo para comunicarse y comenzar a estrechar lazos afectivos con el bebito,
tiene una repercusión positiva en él.
Cuándo mamá se baña, canta, baila, se ejercita, se nutre,
todo esto es percibido por el bebé. El feto capta también las
emociones, debido a la circulación de las hormonas en el torrente sanguíneo.
Así, cuando mamá tiene momentos de satisfacción, alegría
y bienestar, las hormonas que circulan son las del placer; y cuando está
tensa y angustiada, se impresiona, se asusta o se disgusta, circulan las hormonas
del estrés. Uno de los factores asociados con el bebé que no crece
y no aumenta de peso adecuadamente dentro del útero, es el estrés
excesivo en la futura madre. Si la embarazada está siempre preocupada,
ansiosa y tensa; descansa poco y carece de un entorno de apoyo y cariño,
su situación emocional (que repercute en su estado físico) puede
afectar el desarrollo y crecimiento de su feto. Los bebés nacen con menor
peso, aumenta la posibilidad de tener partos prematuros y la embarazada está
más propensa a las infecciones. Las mamás que esperan un bebé,
deben saber relajarse física y emocionalmente además de cuidar
su nutrición, sus actividades y por supuesto, asistir a sus visitas médicas
prenatales para vigilar y mantener un embarazo saludable.
Desde los tiempos de los aztecas, ya se le daba importancia a los estados emocionales
de la mujer durante el embarazo y se pensaba que éstos tenían
una relación directa con el desarrollo y bienestar del niño que
habría de nacer. El embarazo en la época Prehispánica era
considerado como el acontecimiento más feliz de la existencia y una vez
que la mujer se sabía preñada, se lo comunicaba a la familia y
se realizaba un gran festejo en el que el más viejo se dirigía
a los futuros padres, y les decía:
"Escuchen todos los presentes, que nuestro Dios ha hecho misericordia porque esta señora ha quedado embarazada y ha recibido dentro de ella una pluma rica, una piedra preciosa y parece que nuestro señor a puesto en ella una criatura"
Luego, se solicitaban los servicios de la partera o tícitl quien se haría cargo de la futura madre. La tícitl, examinaba a la mujer embarazada para ver que la criatura viniera bien colocada y le aconsejaba a ésta:
"Lo que ahora, hija mía muy tierna, es necesario que hagas, es
que lleves ofrendas a los dioses
para que no perdamos lo que dentro de ti está
oye otra cosa que
te recomiendo mucho: guarda la criatura de Dios que llevas adentro; sé
humilde con tu embarazo. Después le decía: que no tomase pena
ni enojo, ni recibiese algún espanto para que no abortase ni causara
daño a su feto. Mandaba igualmente a los de la casa que lo que quisiese
o se le antojara a la preñada, que luego se lo diesen a fin de que no
se dañase la criatura. Que no mirase lo colorado porque no naciese en
mala posición su hijo
que no ayunase para no causar hambre a la
criatura
que no comiese tierra ni tampoco "tizatl" porque entonces
nacería enferma, porque lo que come y bebe la madre, se incorpora a la
criatura y de aquello toma su sustancia
que le diesen de comer suficiente
y buenos manjares, calientes y bien guisados
que no trabajase mucho ni
presumiese de diligente y hacendosa mientras durase su embarazo, ni tampoco
levantase cosas pesadas y que no corriese ni se espantase de nada, porque estas
cosas le causan mal"
Fray Bernardino de Shagún.
Como podemos ver, nuestros ancestros sabían de la importancia de que la futura mamá se cuidara y protegiera a su bebé desde antes que naciera. Debemos recuperar la sabiduría de aquellas madres y hacer todo lo que esté en nuestras manos para que el embarazo sea un período de salud, bienestar y alegría.
Hay muchas actividades que estimulan al bebé en el útero y que
la embarazada puede hacer regularmente y de forma intencional:
ü Ejercicios físicos que estimulen al bebé a través
del movimiento de la madre
ü Cantar, bailar y escuchar música
ü Sobarse el vientre con la intención de acariciar al bebé
y comunicarse con él
ü Dejar que el agua caiga sobre el abdomen cuando se baña
ü Permitir que el papá acaricie el vientre de mamá y que
le hable en voz alta
ü Relajarse, imaginar al bebé y comunicarse con él durante
el ejercicio de visualización
ü Jugar con el bebé produciendo ruidos de sonajas o música
suave cerca del vientre
Debido a que los estudios de investigación sobre el potencial y las habilidades del feto son recientes, se desconoce aún cuánta estimulación es necesaria y benéfica y cuándo se podría estar sobrestimulando al feto y los efectos que a corto y largo plazo podrían estarse produciendo con la estimulación excesiva. Cuando sabemos escuchar las necesidades de nuestro cuerpo, la naturaleza siempre nos ha llevado por el camino adecuado. Sería muy sabio reconocer que la madre, guiada por su intuición y sabiduría interna, se comunica constantemente con su bebé durante el embarazo. Ella piensa en él con frecuencia, le habla y lo calma y se preocupa por su bienestar. Es quizá la misma embarazada quien decide cuánto y cómo estimular a su bebé de forma adecuada, estar pendiente de la respuesta de actividad de parte del feto ante las diferentes formas de estimularlo, con la única diferencia de que ahora sabe que la estimulación tiene un propósito (desarrollar al máximo el potencial de su bebé por nacer). Al conocer sobre los beneficios de la estimulación intrauterina la futura mamá lo hará con mayor gusto y confianza.
GUADALUPE TRUEBA, LCCE, FACCE, CD (Dona)
Guadalupe Trueba es educadora perinatal certificada por Lamaze International, Miembro del Consejo de Educación de Lamaze International, Doula certificada por DONA, Coordinadora de la Especialidad en Educación Perinatal de la Universidad Anáhuac en la Ciudad de México y ha dedicado más de 25 años de su vida profesional en la salud integral de las mujeres y sus familias.